anoche soñé contigo

jueves, 13 de mayo de 2010

LA VERDADERA MUERTE ES EL OLVIDO...



Aunque muchas veces no le ví la punta de la nariz, por sus bohemias actitudes, que he heredado como buen hijo que soy, y mi hermano también, le esperaba al contrario como los amores ésos, que si llegan tarde, se echan más de menos, que si son sugerentemente descuidados se aprecian más que a un gentleman, que si no son melifluos o achacadores, nos caen de perillas, y por último se echan de menos más que al aire…
El tuvo sin quererlo, esas características, que sin ser el padre estrella del barrio, que se recogía a las tantas, y que a las reuniones de apoderados iba porque ya era inaguantable mi mala conducta, y por el contrario, justo para darme una cachetada que agradecí en lo más íntimo, cuando más tarde me comparé a los que recibían indiferencia por lo mismo.
Sin ir más lejos, a medida que lo fueron dejando las energías para acompañarme al Estadio, que por el contrario fue lo que más alentó desde un principio, como la vida al aire libre, los picnics, y la competencia en cualquier ámbito, entonces me di cuenta que cuando el hilo de la existencia se rompe, los afectos actúan como “pegatodo”, aunque ahora ya no se llame así como en sus tiempos…bueno ya…
De hecho no hay dos o tres crónicas en que tácita, o mejor directamente, lo aluda.
Por ejemplo una columna que él devoraba de las Ultimas Noticias, que venía subrayada por una línea doble verde, y que se “institulaba”, otro término éste que adoraba pronunciar, “Desde la Marquesina”, y que firmaba JM, fue mi acercamiento al mundo del deporte más ideal, de hecho soy originalmente periodista deportivo, también de los diarios, imprentas, tintas y tipos…bueno, de hecho su trabajo original era el de tipógrafo en linotipias del Mercurio, junto a su padre, mi abuelo, y será por eso, que las imprentas, y la historia de ellas, desde la piedra rosseta me apasionan, tanto como un amor imposible para otros…
También reconozco, que de las conversaciones, ésas clásicas entre padre e hijo, que incluso sirven para ilustrar los “comerciales” de vino y otras, no hubo mucho, pero sí una comprensión para cuando me fuí al extranjero buscando mundo, o cuando decidí casarme sin los recaudos tradicionales, o más antes, cuando fui hasta hippie, y soportó mi música estridente, mi pelo largo, y hasta hálitos extraños, sin perder la calma…
Lo mismo dicen mis amigos, a los que esperó como su padre, a que se les pasara la “pataleta”, les compró naranjas los domingos, y se los llevó en su camioneta a la cancha de fútbol, y hasta fue el “Bielsa” del barrio.
Debe ser por eso, que cuando le trasladamos en el último viaje, a su tierra natal, un ciclista recorrió kilómetros y kilómetros tras el cortejo, con un “LALO NO TE OLVIDAREMOS” en su tricota, o algunos creían que enterraban a un Ministro por la cantidad de dolientes, y más lo asemejaron a la sepultación de un estadista cuando abracé su urna con la bandera chilena…porque para colmo, y para que ustedes lo sepan, quiso a este país por sobre todas las cosas, se sabía de memoria algunos pasajes de “Adiós al Séptimo de Línea”, y recitaba como un actor, y caracterizado de huaso, siendo un santiaguino de tomo y lomo, “Al pie de la bandera” del poeta tongoyino Víctor Domingo Silva.
Por eso, cuando Gibrán, habla de que “los hijos no nos pertenecen, sino que a la eternidad, y que nosotros los padres somos como arcos, que los disparan como flechas”, entonces creo que mi padre, fue un consumado arquero, y para nada se portó egoísta con mi propio albedrío.
Al final, otro gesto muy propio : siempre retó a la superchería y tradición, que hablaba de la fatalidad, pues se enorgullecía de haber nacido un martes 13 a las 13 horas y 13 minutos, como lo autentificaba su madre, vez que se lo preguntaban…
¡¡Bah!!, de veras que hoy es 13 de mayo…y le recordaré, con la diferencia que lo hago cada día, y no tan sólo para su cumpleaños, amén que pienso que la “verdadera muerte es el olvido”…traten de practicarlo con los suyos…PLUMA VALIENTE.


1 comentario:

pedronicolas dijo...

Desde lo mas profundo de mis recuerdos, desde lo más lindo de mi infancia, desde los momentos más verdaderos de mi vida está mi Abuelo "Eduardo Osorio L."





Pedro Nicolás Osorio S.-